Este niño de siete años no puede
correr, ni jugar con sus hermanos. Su enfermedad es tan grave que ni siquiera
puede reír. Bradley
Burhouse tiene un
ritmo cardíaco tan acelerado que una carcajada podría provocarle un ataque al corazón.
A principios de este mes, fue diagnosticado de taquicardia ventricular que hace
que sus latidos sean el doble de los de una persona sana.
Bradley Burhouse ha
visto cómo repentinamente su vida ha cambiado de forma drástica. A inicios de
este año estaba jugando con uno de sus hermanos cuando sufrió un desmayo.
Fue trasladado al
hospital y después de varias pruebas los médicos diagnosticaron su enfermedad,
un padecimiento que rara vez sufren los niños, según publica el ' Daily Mail'.
Ahora lo importante
es mantenerse calmado, porque podría sufrir un ataque la corazóny morir de
forma súbita ante cualquier actividad que implique una aceleración del ritmo
cardíaco.
La taquicardia ventricular es
causada por la falla del sistema de señales eléctricas en los ventrículos y
estos se contraen a más velocidad de la normal.
Esto hace que el corazón pasa a
bombear sangre con más rapidez y los ventrículos no tienen tiempo suficiente
para llenar de sangre adecuadamente.
Puede causar dolor de pecho,
mareos y desmayos y en los casos más graves puede provocar la muerte.
Por el momento, Bradley
Burhouse, tendrá que someterse a más chequeos para que los médicos decidan qué
tratamiento poner a un paciente tan joven y por ello tan complicado de tratar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario